Estrés y depresión, principales causas de alcoholismo entre universitarios

 

Representantes de Domecq y la Universidad Panamericana presentaron los resultados. Foto:Saúl Castillo

Representantes de Domecq y la Universidad Panamericana presentaron los resultados. Foto:Saúl Castillo

La inestabilidad familiar, falta de habilidad social, estrés y depresión son las principales causas de adicción al alcohol en jóvenes.

Así lo reveló un estudio realizado por la Fundación Domecq en colaboración con la Universidad Panamericana.

Ayer, ambas instancias presentaron los resultados del denominado Proyecto Odisea, el cual demostró que a través del entrenamiento en habilidades de conducta se logró que 7 de cada 10 jóvenes universitarios redujeran el consumo en términos generales de bebidas embriagantes.


Además, tras la investigación se determinó que el consumo explosivo, es decir, la ingesta excesiva de alcohol en poco tiempo, representa un grave problema de fuerte impacto en la sociedad.

La causa más común que provoca un consumo explosivo es la fobia o presión social.

También reveló que los sujetos de alto consumo tienen una tendencia al sobrepeso, antecedentes de violencia, mejor nivel socioeconómico, una mayor disponibilidad de dinero y, por ende, mayor acceso al alcohol.

Durante el estudio realizado a mil 485 jóvenes de la institución de entre 19 y 21 años, de distintos estratos sociales, se observó que las licenciaturas que se asociaron con patrones de consumo de mayor riesgo fueron: administración, negocios internacionales, contaduría y derecho.

Joaquín Marbán, responsable del programa Odisea, señaló que a pesar de que el consumo explosivo no necesariamente lleva al alcoholismo, sí tiene consecuencias equiparables con dicha enfermedad, como los accidentes automovilísticos o los comas etílicos, que pueden causar la muerte.

De acuerdo con el investigador, es posible modificar la forma de ingerir bebidas alcohólicas entre los jóvenes, con sólo transformar sus actitudes, habilidades sociales y el cómo lleva sus relaciones con otras personas.

“La mayoría de las veces el “consumo explosivo” se da porque te gusta una chava y tienes que beber dos tragos seguidos para hablarle, o porque quieres desinhibirte en la fiesta; hay una relación entre este consumo y las fobias sociales”, explicó.

Cabe señalar que Fundación Domecq tiene el objetivo de promover el consumo moderado de bebidas con alcohol y busca crear una conciencia del riesgo que implica para la salud personal y para el bienestar de terceras personas.