La depresión, segunda causa de discapacidad en 2020
 
Hoy se celebra la primera edición del Día Europeo de la Depresión, una iniciativa que se desarrolla simultáneamente en varios países comunitarios con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre un problema de salud cada vez más frecuente.


Loreto Glez. Goizueta . Madrid

Los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) han revelado que en 2020 la depresión será la principal causa de discapacidad en todo el mundo, sólo superada por las enfermedades cardiovasculares.

Conscientes de la necesidad de concienciar a la sociedad y de ofrecer información actualizada y adecuada sobre esta patología, la European Depression Association, constituida por especialistas de Bélgica, Dinamarca, Italia, Austria, Francia y España, celebran hoy el primer Día Europeo de la Depresión.

Los expertos, que han valorado positivamente esta iniciativa pionera, coinciden en señalar que es necesario llevar a cabo diversas acciones urgentes desde estamentos políticos, sanitarios y sociales que logren ayudar a proporcionar los recursos necesarios para solucionar el problema. De hecho, tal y como ha señalado Enrique Baca, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría, "una cuarta parte de los españoles tendrán a lo largo de su vida un episodio que será susceptible de atención sanitaria de carácter psiquiátrico. Esto significa que la atención mental es un problema primario".

En este sentido, Juan Manuel Mendive, responsable en España de European Medical Association, ha explicado que su condición de médico de atención primaria le ha permitido comprobar cómo ha progresado la capacitación del médico de primaria en la detección de los cuadros depresivos y de su correcto tratamiento. Sin embargo, Mendive ha recordado que una de las grandes dificultades que siguen teniendo los profesionales es la falta de tiempo: "El enfermo depresivo requiere tiempo para que le escuchen y para que le entiendan; el médico a su vez, necesita tiempo para valorar todos los problemas, síntomas e historial clínico del paciente".

El paso de los años está logrando que la palabra depresión se desvincule de los tabúes y estigmas sociales. Por eso, no es en esta patología psiquiátrica donde existe esta huella con más intensidad. "En este sentido se ha avanzado mucho, no sólo desde la Administración sanitaria y por parte de los médicos, sino también por parte de los medios de comunicación y la conciencia ciudadana. Hace 30 años la depresión se consideraba una debilidad del carácter, y ahora la mayor parte de la población es consciente de que se trata de una enfermedad susceptible de tratamiento. El estigma ha disminuido sustancialmente, aunque tenemos que seguir trabajando para que desaparezca del todo. Desgraciadamente, con otras enfermedades mentales no pasa esto", ha indicado Baca.

Un día completo

Con motivo de esta jornada, hoy se van a celebrar dos mesas redondas -una en Madrid y otra en Barcelona-, en las que participarán responsables de Semfyc, Semergen y SEMG; de las Sociedades de Psiquiatría y Psiquiatría Biológica; de asociaciones de pacientes (Alianza para la Depresión), familiares de enfermos y responsables sanitarios.

Además, en los centros de salud se colocarán pósters y se repartirán folletos informativos que invitan a la reflexión sobre esta dolencia y quieren servir de ayuda para que las personas que la han sufrido y no han recibido ayuda pongan de manifiesto su problema.

Las cifras hablan solas...

La depresión se caracteriza por una combinación de tristeza, desinterés por las actividades y merma de la energía. Otros síntomas son pérdida de la confianza y la autoestima, sentimiento injustificado de culpabilidad, ideas de muerte y suicidio, menor capacidad de concentración y aparición de trastornos del sueño y la alimentación; síntomas que varían según la gravedad de la patología. Esto les sucede a 120 millones de personas en todo el mundo, de las que cuatro millones viven en España, el 10 por ciento de la población.

Los estudios revelan que es un trastorno mental frecuente, responsable de una altísima tasa de morbilidad, que mantendrá una tendencia ascendente en los próximos veinte años.

07/10/2004



Fuentes: CorreoFarmacéutico.com