Depresión que duele
 
Los pacientes que la padecen presentan síntomas físicos:
cefalia, lumbalgia y desorden estomacal


La depresión duele. Esta es una afirmación que los médicos conocen desde hace tiempo, pero se habían empeñado más en controlar los malestares de la mente que los del cuerpo, afirma Héctor Dueñas Tentori, médico siquiatra.

El especialista explica que la depresión es una enfermedad frecuente que causa discapacidad. Afecta a 7.5 por ciento de la población general, 180 millones de personas en el mundo, de acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud. Hay 5.5 por ciento hombres deprimidos por cada 11 mujeres, lo cual representa números muy preocupantes expresa el miembro de la Asociación Siquiátrica Mexicana.



Padecimiento físico


Sin embargo, la depresión no sólo acarrea malestares emocionales sino también corporales.

Por ejemplo, en México 74 por ciento de los pacientes deprimidos presenta síntomas físicos dolorosos asociados con la depresión: dolores de cabeza, lumbalgia y desórdenes estomacales, entre otros, los cuales no responden a tratamientos médicos convencionales.

La depresión y la percepción del dolor comparten un mecanismo biológico común, establece Dueñas Tentori, quien agrega: "La comunicación del sistema nervioso central se da por los neurotransmisores, que tienen que ver tanto con los afectos como con la transmisión del dolor".

De esta forma, cuando hay un desequilibrio en la serotonina y la norepinefrina, sustancias ligadas con los neurotransmisores, se presenta la depresión y un incremento en la percepción del dolor.

Por esta razón, cuando la serotonina entra en desbalance, la percepción baja al mínimo y el cerebro registra hasta el más mínimo movimiento, por lo que hay dolor de espalda, de cabeza, de estómago, sin ninguna razón aparente.

Ante la sensación de dolor, el paciente acude con el médico general, quien lo diagnostica y receta, pero en ocasiones, muchas personas tardan hasta ocho años (desde que aparece el primer síntoma) en solicitar ayuda, puesto que el tratamiento que se requiere es antidepresivo y no analgésico.



La solución


Hoy en día se han unido los laboratorios Boehringer Ingelheim Planeco y Eli Lilly para desarrollar un nuevo tratamiento con un agente de doble acción que, por un lado, combata el dolor físico y, por el otro, cuida el estado de ánimo.

Es necesario destacar, dice Dueñas Tentori, "que estos padecimientos se deben de tratar con un antidepresivo y no con un analgésico, porque la depresión no genera dolor propiamente, sino una disminución en el umbral de percepción al dolor". El medicamento, que próximamente llegará a México, se llama Cymbalta, y es el único que ha sido estudiado.

Al respecto, el siquiatra y catedrático de la UNAM Antonio Celis Perdomo explicó que el 100 por ciento de los pacientes presentan síntomas físicos que suelen confundirse con otras enfermedades.

Por ello destacó la importancia de que las personas que presentan algunos síntomas de la depresión consulten a un especialista para que reciban tratamiento.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud Mental 2003, en México, 11 por ciento de las mujeres y 7 por ciento de los hombres han sufrido o sufrirán depresión alguna vez en su vida y este tipo de afecciones son la causa del abuso en el consumo de sustancias tóxicas.

Algunos de los síntomas físicos que suele padecer alguna persona en estado depresivo son dolor de cabeza y de espalda, aumento o disminución del apetito e insomnio o hipersomnia, así como la disminución o desaparición del deseo sexual.

Celis Perdomo informó que la depresión es producto de la combinación de elementos externos como pueden ser los problemas familiares o laborales e internos los problemas neuroquímicos, los cuales generan síntomas físicos de alerta en el organismo.


Fuente: EL UNIVERSAL online