La depresión será la segunda causa de incapacidad laboral en quince años
 
Sólo los problemas de corazón y sus derivados superarán esta enfermedad en 2020 Los actuales fármacos para combatir estados depresivos «dejan mucho que desear» J. M./BAEZA

La depresión será la segunda causa de incapacidad laboral en el año 2020. Sólo será superada por los problemas coronarios. El actual estilo de vida, especialmente en el terreno laboral, está causando cada vez más personas depresivas. Y eso es grave.

«Las causas del espectacular aumento del número de personas afectadas por episodios depresivos aún no están claras, pero todo indica que se debe al estrés diario. La gente tiene que hacer todo más rápido, le queda menos tiempo libre, no desconecta de los problemas y la competitividad es demasiado frecuente», apunta Francisco Artigas, investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Barcelona y especialista en Neuroquímica.

Pues si las empresas son las culpables del estrés diario, las empresas serán las perjudicadas del estrés diario. Una persona con depresión por estrés suele estar una media de nueve meses de baja. «La repercusión económica de la depresión es cada día mayor en las empresas. Tienen que entender que el actual modelo no es bueno ni para el trabajador ni para la empresa», dice Artigas, que asegura que «fingir una depresión es casi imposible. Una persona depresiva presenta un cuadro sintomático muy amplio y es casi imposible fingir esta enfermedad».

Tristeza, falta de concentración, trastornos del sueño, ansiedad, agitación, falta de apetito, desaparición del deseo sexual o sentimiento de culpabilidad son algunos de esos síntomas.

Los actuales fármacos, en opinión de Artigas, «dejan mucho que desear. Es necesario investigar en nuevos fármacos». La depresión se cura por completo sólo en un 60% de los casos.

ENFERMEDAD. La
depresión es una enfermedad en auge. / IDEAL

NUEVOS FARMACOS
Actuales fármacos: Demasiado lentos en apreciar si el paciente los tolera y le producen efectos positivos. Pueden pasar ocho meses sin saber si el fármaco funciona en un paciente.

Nuevos fármacos: Más rápidos y menos agresivos. Se investiga además qué desencadena la depresión para atajarla de raíz.


Fuentes: Infobae.com, basado en Pro-Salud News y Journal of the American Medical Association